Al salir de Astorga esta mañana, me di cuenta de que tenía que haberme hospedado en una bella hermita italiana a sólo 1km (foto 1). El albergue municipal en Astorga está muy masificado.
Vinieron 20km de pistas polvorosas. !Qué lujo! De repente, el paisaje cambió drásticamente. Ayer en la fiesta astur-romano en Astorga, me contaron que los celtas habían estado aquí, y se veía porqué.
Todo sonaba a la franja atlántica celta - el páramo (foto 2), los helechos (foto 3), el brezno (foto 4), hasta el granito-cuarzo (foto 5).
Reposté con zumo de naranja y Coca-Cola en Ribaldos, y empecé la subida de 7k hasta la famosa Cruz de Ferro. De pendiente medio del 5%, hay algún tramo del 10% que hay que andar.
Llegué a Foncebradón, un pueblo repoblado por hippies para servir el Camino. Coloqué la pegatina de mi blog en un rincón budista (foto 6 - ampliar). La reconstrucción (foto 7) ha dado bellos resultados (foto 8 - ampliar), (foto 9).
Están reconstruyendo hasta los muros de piedra tan reminiscientes del Oeste de Irlanda (foto 10). Los hostaleros duermen en caravanas en verano cuando hay más peregrinos (foto 11).











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