El gran día había llegado. Me levanté a las 6:00 y fui a buscar café en la Explanada de Alicante. Sólo estaba abierto McDonald's, lleno de jóvenes noctámbulos. Entré con mi bici de 1.000 euros, y bromeé con el segurata si llegarían lejos de intentármela robar. Con mis zapatillas enclenques de ciclista, mi neopreno hasta la cintura y mi traje de triatlón y casco puestos, hice cola con el detritis de otra noche lentamente extinguiéndose, que tantas veces había vivido en mis carnes. 46 años son muchos, todo aburre y mi espíritu de aventurero joven se abría hoy a otro derrotero.
Empezamos la natación y por primera vez llevaba el cinturón cardiáco bajo el neopreno. Me apretaba y después de la primera boya paré a coger aire. Me centré en relajarme y estirar mi cuerpo lo más posible. Salí a la playa para comenzar la segunda vuelta. Mi reloj se me había descargado. Joder. No iba cansado. Me dijeron que no iba el último. Miré el Castillo San Fernando con cada respiración a la izquierda. Era un domingo por la mañana soleado, el mar estaba de lujo y veía todo el fondo. "Mira las flores". Eso sí que es vivir.
Hacía la bici a 28-32km/h en llano, 20 en el acenso y 50 en la bajada. 7 vueltas. Cogía alguna rueda en llano pero como iban a 35-38km/h, me centré en ir a mi propio ritmo y no quemarme. Dos grandes grupos se habían formado y me adelantaban constantemente como enjambres furiosos. Cuando acabé mi cuarta vuelta, la mitad de un grupo desapareció al sector a pie. Iba en paralelo a este en la bici, y veía un montón de velocistas corriendo. !Chupar rueda y tácticas se tendrán que esperar a una étapa más avanzada! Según mi reloj en la bici, tendría que hacer el sector a pie en menos de 50 minutos si iba a acabar en menos de 3 horas. Sabía que a más de 30 grados con fatiga no lo iba a hacer hoy. Otro día será. Lo importante era no quemarme ni marearme y disfrutar de la experiencia. !Quería volver!
Me esperaban 4 vueltas a pie de 2,5km a pleno sol. No tenía ni idea de mi ritmo, ya que llevaba el reloj parado. Empecé con dolor en los glúteos y flato en el abdomen, así que me centré en correr erguido, recogiendo bien los abdominales. Desaparecieron las molestias. Aquí me valió la experiencia de dos maratones. Cada vuelta me tiraba un botellín de agua por encima, y bebí otra. Bien hidratado, poco a poco iba viendo como me cruzaba con cada vez menos corredores, porque ya había acabado la mayoría. Sin embargo, me animaba ver que había gente aún más retrasada que yo. Cosas del ego....
Después de animar a una chica a quien aún le quedaban 2 vueltas, entré en meta y vi con sorpresa que acababa en sólo 3 horas 10 minutos. Esperaba ver más. Besé la alfombra y me hice fotografiar con las consignas "triathlon for tibet" y "migranodearena.org". Después de todo, yo no compito, viajo, no?
No sentí ninguna emoción en particular. Satisfecho, no. Contento, tampoco. Un trabajo bien hecho, sí. Comparado con el delirio de acabar el primer maratón de uno, supongo que no hay nada. Había querido hacer menos de 3 horas en mi debut, pero en el fondo sabía que 3h10m era más que realista. Y así fue. No disfruto acabando, disfruto viajando, haciendo, respirando, mirando, sintiendo.... ?Para qué analizar?

Enhorabona Jonnie!!!
ResponderEliminarWell done Jonnie!! Congratulations!!
ResponderEliminarWell done Jonnie!! Congratulations!!
ResponderEliminarYou're great !!! This is really the essence of life. "Enjoy".Congratulations and strength for your next challenges
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